Radio Martí
Desde la prisión de Boniato, en Santiago de Cuba, el prisionero político Lázaro Alejandro García Faráh, pidió a las Damas de Blanco que así como han exigido la libertad de sus familiares, los presos del llamado Grupo de los 75, que impulsen una campaña permanente por el resto de los opositores encarcelados en la isla.
"Me dirijo a todas nuestras entrañables Damas de Blanco, exhortándolas a que continúen abogando por la libertad de todos los prisioneros políticos, de todos los que ellos (en el gobierno) pretenden que quedemos al olvido", expresó García Faráh. "No somos de los 75, ni prisioneros de conciencia, pero somos presos políticos".
En entrevista vía telefónica con Radio Martí, el opositor encarcelado dijo que pese a la reciente promesa de Raúl Castro de excarcelar a 52 presos políticos en un período de cuatro meses, en Cuba continúan las violaciones de los derechos humanos, así como los problemas de salud y de alimentación en la prisión de Boniato.
García Faráh fue condenado en el año 1994 a 25 años de cárcel. Fue acusado de piratería, por intentar desviar la lancha Baraguá hacia las costas de la Florida.
En ese sentido Laura Pollán, líder de Las Damas de Blanco, concedió una entrevista al periodista Mauricio Vicent del periódico El País, en la cual declaró que las Damas de Blanco seguirían luchando mientras "quede un solo preso político pacífico."
Por otra parte, Elizardo Sánchez , quien encabeza la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDDHHyRN), pidió el pasado 5 de julio al régimen castrista libertad condicional para unos 69 reos que ya cumplieron la mitad de las sentencias, incluso algunas condenados por terrorismo o sabotaje.
Los disidentes cubanos que llegaron esta semana a España fueron muy claros hoy al mediodía en rueda de prensa: «Queremos permancer juntos». Sin embargo según el plan de acogida diseñado por el Gobierno español y las tres ONG responsables de brindarles asistencia durante 23 meses, está estipulado que en los próximas días sean «repartidos» junto a sus familias por diferentes centros para inmigrantes y refugiados de Málaga y Valencia.












